En aplicaciones donde queda completamente excluido un contacto directo entre el producto y el lubricante (por ej. En engranajes cerrados o en las cadenas de instalaciones transportadoras) la legislación no la utilización de lubricante para productos alimenticios.

Sin embargo, en estos casos tampoco deberían utilizarse un lubricante estándar cualquiera, sino únicamente aquellos lubricantes apropiados y utilizados para el uso general de la industria alimenticia.
A nivel mundial, se comparte la opinión de que en EE.UU. existen las prescripciones y disposiciones más rigurosas para el sector de los productos alimenticios.
Las homologaciones americanas para lubricantes que puedan alimentarse en el sector alimentario y farmacéutico, se reconocen internacionalmente.
La homologación como un lubricante para productos alimenticios o bien un lubricante especial para la industria alimentaria la concede el USDA.
La condición fundamental consiste en demostrar que el lubricante solo contiene sustancias que satisfacen los elevados requisitos de pureza impuestos por el Departamento de Productos Alimenticios y de Medicamentos.
Este ha elaborado una lista positiva de materias primas que pueden utilizarse exclusivamente en la formulación de lubricantes para la industria alimentaria.
Dividida en dos categorías:
La primera categoría corresponde a los lubricantes que pueden utilizarse en puntos de fricción en máquinas e instalaciones de la industria alimentaria y farmacéutica, allí donde pueda existir un contacto ocasional técnicamente inevitable entre los alimentos y los lubricantes.
La segunda categoría se concede a aquellos lubricantes que pueden ser recomendados en la industria alimentaria y farmacéutica, siempre que sea posible contacto con los alimentos.
Este marcaje indica si el lubricante es compatible con los alimentos.
Sin embargo no dice nada acerca de su rendimiento.
Entonces, en principio deben tener las características de los demás lubricantes:
• Reducir la fricción.
• Reducir el desgaste.
• Proteger contra la corrosión.
• Disipar el calor.
• Poseer un buen efecto obturante.
También se consideran otras propiedades adicionales:
• Estabilidad frente a los productos alimenticios.
• Resistencia a los productos químicos.
• Resistencia al agua.
• Comportamiento neutro frente a los plásticos y elastómeros.
• Resistencia a vapores.
• Capacidad para disolver el azúcar.
• Comportamiento neutro frente al caucho y demás materiales de obturación.



